Empezar un diario consiste simplemente en escribir tus pensamientos con regularidad en un mismo lugar. No necesitas un cuaderno sofisticado, una rutina perfecta ni más razón que «quiero recordar esto». Lo más difícil es enfrentarse a la primera página en blanco. La solución es ponértelo tan fácil que no puedas encontrar una excusa para no empezar. Así puedes comenzar un diario en pocos minutos.

Por qué las personas empiezan un diario

Las personas escriben un diario para despejar la mente, recordar lo que han vivido y detectar patrones que, de otro modo, pasarían por alto. Escribir sobre tus experiencias, aunque sea brevemente, se ha relacionado con beneficios reales para la forma en que procesas tus pensamientos y el estrés[1]. No necesitas un gran objetivo. «Quiero recordar este viaje» es razón suficiente.

Cómo empezar un diario: paso a paso

  1. Elige un solo lugar para escribir. Puede ser un cuaderno o una aplicación de notas. Un lugar, no tres. Si siempre lo tienes contigo, será más probable que lo uses.
  2. Ponte un límite de tiempo mínimo. Cinco minutos, no treinta. Es mejor dedicarle un rato breve que proponerte una sesión ambiciosa y terminar saltándotela.
  3. Empieza por hoy, no por la historia de tu vida. «Qué pasó hoy» es más fácil que «todo mi pasado». Los pequeños logros te ayudan a tomar impulso.
  4. Escribe para ti, no para un público. Nadie más va a leerlo. Esa es la idea: escribe lo que no dices en voz alta.
  5. Hazlo a tu manera. No impongas reglas sobre la extensión, la gramática ni la frecuencia. Si las reglas hacen que abandones tu diario, no sirven de nada.

Qué escribir primero (frases para empezar)

  • «Ahora mismo me siento ___ porque ___.»
  • «Algo que ocurrió hoy: ___.»
  • «Algo que espero con ilusión: ___.»
  • «Un pequeño logro de hoy: ___.»
  • «Si el día de hoy tuviera un título, sería ___.»

Guarda esta lista en tu aplicación de notas para tenerla a mano justo cuando no sepas qué escribir.

Consejos para seguir escribiendo un diario

  • Póntelo fácil. Una sola frase también cuenta. Saltarte un día no significa que hayas fracasado; vuelve a empezar mañana.
  • Asócialo con una señal cotidiana. Escribe mientras tomas el café de la mañana o antes de acostarte. Es más fácil consolidar un hábito cuando lo vinculas a una señal.
  • No edites. Las primeras versiones de una entrada de diario deben ser espontáneas.
  • Prueba un tema. Lleva un diario de viaje durante unas vacaciones o registra tu estado de ánimo durante un mes. Tener un enfoque te da un objetivo.
  • Guárdalo todo en un solo lugar. Una aplicación de notas sencilla como EasyNotes es una buena opción para tu primer diario porque siempre la tienes contigo. Así puedes escribir una línea cuando surja algo, en vez de tener que buscar un cuaderno.

Preguntas frecuentes

Elige un solo lugar para escribir —un cuaderno o una aplicación de notas— y date cinco minutos. Empieza por hoy, no por la historia de tu vida, y escribe para ti, no para un público. Hazlo a tu manera, sin reglas sobre la extensión ni la frecuencia. Cuando no sepas qué escribir, usa la lista de frases anterior.

Escribe lo que sea verdad en este momento. Prueba con «Ahora mismo me siento ___ porque ___» o «Algo que ocurrió hoy: ___». No necesitas reflexiones profundas. Las frases breves y concretas se van sumando hasta crear un registro que te alegrará haber conservado.

No. Basta con un cuaderno sencillo o una aplicación de notas en tu teléfono. El mejor diario es el que de verdad vas a abrir. Los cuadernos sofisticados suelen quedarse sin usar porque hacen que empezar parezca más difícil.

Con la frecuencia que puedas mantener. Escribir a diario ayuda a crear el hábito más rápido, pero hacerlo unas cuantas veces por semana también sirve. No abandones porque te saltaste un día: vuelve a empezar la próxima vez que tengas cinco minutos. La constancia importa más que la frecuencia.

Conclusión

Empezar un diario tiene menos que ver con escribir bien y más con darte permiso para escribir mal. Elige un lugar, pon un temporizador de cinco minutos y escribe unas líneas sobre el día de hoy. La primera página es la única difícil; después, todo se vuelve más fácil.

Referencias

  1. Pennebaker, J. W. (1997). "Writing about emotional experiences as a therapeutic process" Psychological Science, 8(3), 162–166.